Mientras todo el mundo habla de la Gripe A, la enfermedad del Chagas sigue estando entre nosotros. La Tragedia Silenciosa.

La vinchuca se muda

Por Rosana A. Guerra.

Publicada en el Diario Día a Día 31/05/10.

Ya no está sólo en las casas rancho. Ahora se encuentra frecuentemente en zonas aledañas a viviendas de material de las zonas endémicas.

Mientras el Gobierno provincial continúa implementando el programa de Erradicación de Viviendas Rancho en el norte y oeste de Córdoba para combatir la peligrosa vinchuca, vector que transmite la enfermedad del Chagas, una investigación de la Universidad Nacional de Córdoba advirtió que el dañino insecto no sólo se encuentra en los ranchos, sino que ya vive en una nueva guarida: en los alrededor de las casas de material.

Así lo confirmó una tesis de la Maestría en Salud Materno Infantil denominada “Enfermedad de Chagas, Cuantificación y Factores de Riesgo en el Binomio Madre-Hijo”, efectuada por el investigador Diego Gaunaen la localidad de Bañado de Soto, en 2008. El trabajo señala que la presencia de la mayoría de los triatomas infestans (nombre científico de la vinchuca), fue encontrado en elperi domicilio de las casas de material en un 31,2 por ciento de los casos, contra el 9, 37 por ciento detectada en viviendas rancho.

Esto indica que si bien la ausencia de la vivienda rancho disminuye la probabilidad de aparición del vector, no la erradica, pues también se encontraron vinchucas en los alrededores de las viviendas de material. Existen otros factores, como las condiciones de higiene, que se vuelven fundamentales para evitar la presencia del vector en las zonas consideradas de alto riesgo.

El Chagas continúa siendo la enfermedad endémica de mayor importancia sanitaria de nuestro país, con más de seis millones de personas infectadas, según datos aportados por la Asociación de Lucha contra el Mal de Chagas (Alcha). Y Córdoba se encuentra dentro de las siete provincias argentinas calificadas como de alto riesgo, a pesar de que desde 2008 no se registró ningún episodio vinculado con la notificación de casos agudos vectoriales.

Córdoba también presenta un índice de infestación domiciliaria mayor al 5 por ciento, una cobertura de vigilancia deficiente y una prevalencia de la enfermedad en menores de 5 años mayor al 5 por ciento.  En 2008, la prevalenciade la enfermedad en embarazadas fue del 3,6 por ciento, según el Programa Nacional de Chagas. El dato positivo es que si se tiene en cuenta la tasa de notificación de Chagascongénito, Córdoba tuvo el índice más bajo de la región, 0,4 casos por cada mil habitantes durante ese año.

Transmisión y contagio. El Chagases una enfermedad causada por un parásito, el trypanosoma cruzi, cuyo agente transmisor es la vinchuca, aunque también se puede contagiar de madre a hijo durante el embarazo, por transfusión de sangre, trasplante de órganos y alimentos contaminados.

Esta patología siempre estuvo vinculada con los sectores más vulnerables de la población. El trabajo de investigación de Gauna, quien se encuentra realizando en Barcelona un doctorado sobre el tema, también advierte: “La mayoría de los infectados está bajo la línea de pobreza, un 81, 2 por ciento, con sus Necesidades Básicas Insatisfechas”.

Según los especialistas, para terminar con el Chagas lo primero que se debe hacer es evitar la infección y después tratar a los infectados. Según la presidenta de Alcha, Catalina Antico Penna, como la estrategia básica para eliminar a las vinchucas es fumigar, “si se repitiera la acción cuatro veces por año, en tres o cinco años se podría llegar a lo que llegó Brasil, donde solo el 0,5 por ciento de sus habitantes está infectado”. Pero no se trata solo de rociar y controlar las viviendas. También hay que vigilar la presencia de la vinchuca en gallineros y alrededores de las casas en zonas rurales.

Silenciosa pero fatal. Otro factor de riesgo detectado por Gauna es el desconocimiento sobre las características de la enfermedad. El 84,3 por ciento de la población tiene un nivel de conocimiento deficiente sobre esta patología. Se la llama silenciosa porque los enfermos pueden no presentar síntomas durante años, pero en la fase crónica, después de 20 o 30 años de infección, un tercio de ellos sin tratamiento adecuado desarrollan graves lesiones que pueden provocarles la muerte.

“Esos infectados no saben que están enfermos y no reciben tratamiento”, explicó la doctora NinesLima, referente de Médicos Sin Fronteras para el Chagas. Otro dato revelador de la investigación fue que la seroprevalencia (análisis positivo) es mayor entre las madres, que entre los hijos. No obstante se advierte: “Es notable ver que los niños infectados, son en su totalidad de edades que van desde los 11 a los 15 años, pudiendo estar vinculado con l,as acciones en salud que desde 1996 se registran en esa zona.

La mayoría de las madres infectadas se encuentran en los 31 y 40 años, seguidas por el grupo que va desde los 11 a los 20 años. Por este motivo, todas las embarazadas deberían ser testeadas. La rápida detección del niño chagásicoes clave, porque un tratamiento durante 60 días permite la cura en un 80 a90 por ciento de los casos.

 


Maestría en Salud Materno Infantil. Web: http://master.fcm.unc.edu.ar
E-mail:
maestria_smi@fcm.unc.edu.ar