Informe Nueva Infancia.

"Los niños son los mismos, los adultos han cambiado".

El Rol de los mayores. Para proteger la dignidad del niño deben desarrollar dos virtudes: la empatía (que requiere esfuerzo, compromiso y valores) y la responsabilidad.

Perfil del pediatra. “Debe tener capacidad para ayudar al niño a desarrollar sus potencialidades” (La Voz / Fotos: Ramiro pereyra).

Por Daniel Quiroga (Pediatra)*

No me gusta hablar de la “infancia”, una expresión usada por la pediatría sajona que viene de “ in. fans ” (“no habla”). Los niños tienen derecho a hablar y a ser escuchados, y sus voces no siempre son atendidas. Prefiero hablar de “niñez” y, mejor aún, de niñas, niños y adolescentes, como cada persona individual, porque es necesario atender a cada niño, a su “risa dorada” (Marcela Morelo), a sus silencios y sus llantos, a los gritos, y a aprender a respe tarlos.

Al hablar con los niños, hay que hacerlo desde su altura, hay que ayudar a proteger su mismidad y ante ellos hay que desarrollar y estimular la tolerancia, que es la base de la educación y debe comenzar en la niñez.

¿Una nueva infancia? Creo que los niños son siempre los mismos o son cada vez mejores. Es su entorno y son los adultos los que ha cambiado.

Derechos

En el país, los derechos de los niños están sometidos a múltiples daños en contextos de inequidad y privación, como nos muestran los datos del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina de 2012: “Alrededor del 59 por ciento de la infancia en Argentina tiene privaciones severas y moderadas en alimentación, vivienda, saneamiento, acceso a la salud, a la información y a la estimulación temprana”.

Los padres son los primeros educadores, los esenciales. Los primeros cuidados del bebé humano son centrales para su supervivencia; el cerebro humano madura fuera del vientre materno, por lo que el cachorro humano es el que necesita más tiempo al lado de sus padres para sobrevivir. Todos nacemos con el derecho al “buen trato”, por eso el buen trato o el mal trato de nuestros padres nos marcará para siempre.

Proteger la dignidad

Lo esencial es proteger la dignidad de los niños, para lo que los adultos deben desarrollar dos virtudes: la empatía, que requiere esfuerzo, compromiso y valores –quien carece de ella es un analfabeto emocional– y la responsabilidad, pero expresada en acciones, no en discursos. El problema mayor es la pobreza (la marginalidad y la exclusión), el centro es la familia y la estrategia en ellas es la construcción de una conciencia empática.

La niñez y la educación son los terrenos más adecuados para lograr cambios en una comunidad; la esencia del profesor universitario es la formación y la transmisión del conocimiento en un marco de responsabilidad social y la del docente de Pediatría, formar pediatras co n mente amplia para educar a los padres y capaces de ayudar a cada niño a desarrollar sus potencialidades en un contexto antropológico, donde el conocimiento científico se enriquezca con una mirada humana.

En lo que se refiere a la atención de los niños en los servicios de Pediatría de todos los niveles de complejidad, es necesario desarrollar nuevos sistemas de valores para implementar en modelos de atención humanizada hacia los niños y sus familias y enseñarlos en la formación de los futuros profesionales de la salud infantil.

*Quiroga es profesor titular de la cátedra de Clínica Pediátrica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba.


Maestría en Salud Materno Infantil. Web: http://master.fcm.unc.edu.ar
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