Informe sobre accidentes en la infancia. Publicado en el Suplemento Salud del Diario La Voz del Interior. 29/01/2014

Más cuidado: niños en el hogar.

Peligros en el domicilio, lugar por lugar.

Planificar la vida diaria todo el año. Cuando hay niños en la vivienda, es preciso analizar cada espacio para evitar situaciones que vulneren su seguridad.

Patios y jardines. En verano, es donde más se producen los accidentes, según los hospitales pediátricos.

No dejar a mano. Sustancias peligrosas, menos aún si fueron colocadas en envases de bebidas.

Si bien el hogar es el lugar considerado más seguro para la mayoría de las personas, para la dimensión y las habilidades de un niño el escenario puede ser diferente. Estos son los riesgos que conlleva cada ámbito.

Dormitorio

Allí, los niños duermen, juegan, ven televisión o usan la computadora durante muchas horas. Hay que evitar dejar las llaves de placares y puertas a su alcance, porque generalmente les encanta jugar a los encierros. También hay que procurar que los cajones de los armarios estén cerrados, al igual que las puertas, para evitar accidentes por aprisionamiento de dedos.

Si hay infantes, es bueno evitar las mesas de luz de cristal, porque pueden generar cortes por roturas o astillamientos. Es importante no guardar en ellas fósforos, alicates, armas, tijeras u otros elementos punzantes. Enel caso de los bebés, se recomienda acostarlos boca arriba, sin almohadas, con la cabeza descubierta y los pies apoyados en la parte inferior de la cuna. La altura de las barandas de la cuna y el espacio entre barrotes deben ser evaluados en función del niño. Es recomendable que no haya superficies con puntas o aristas filosas que puedan producir cortes y que los bebés y niños tengan a su alcance sogas o hilos de juguetes colgantes para disminuir riesgos de lesiones o autoestrangulamiento.

Patio

Se sugiere no tener los pisos mojados, sucios o con juguetes y otros objetos esparcidos, para evitar resbalones o caídas bruscas. Para prevenir tropiezos, reparar baldosas rotas o mal arregladas.

Un bebé puede ahogarse con muy poca agua, por lo no hay que tener baldes o palanganas llenas. Los pozos mal tapados o abiertos son muy peligrosos.

En los espacios verdes no hay que plantar especies venenosas, con puntas filosas o con frutos que se puedan llevar a la boca. Evitar el uso de plaguicidas, fertilizantes o venenos para insectos por su nivel de toxicidad. Si realiza tareas de jardinería, guarde materiales y herramientas en lugares elevados y bajo llave.

Cocina

La cocina constituye otro de los sitios peligrosos, por la cantidad de elementos riesgosos que allí se utilizan. Hay que evitar que los mangos de los utensilios de cocina asomen de las mesadas o cajones mal cerrados y que queden al alcance de los niños comidas y líquidos muy calientes. Igual prevención hay que tomar con los frascos y vasos de vidrio.

También hay que analizar con qué facilidad es posible abrir las perillas de la cocina, para prevenir salidas involuntarias de gas, al igual que las puertas de los hornos. En ningún caso los envases de gaseosa o jugo que ya se hayan consumido deberían ser rellenados con líquidos potencialmente tóxicos.

Asimismo, los medicamentos que se guarden en la heladera deben estar a una altura que los haga inaccesibles. Si deja objetos que puedan ser atractivos sobre una mesa, procure que el niño no pueda verlo.

Una medida efectiva es cocinar y calentar siempre en las hornallas de la parte posterior de la cocina. Los mangos y manijas de los recipientes que están en el fuego deben orientarse hacia adentro, para que los niños no puedan alcanzarlos.

Baños

Se sugiere mantener la puerta cerrada, al igual que la tapa del inodoro. La puerta del baño debe poder abrirse desde afuera, aunque por dentro tengan cerrojo. Es recomendable colocar superficies antideslizantes y barrales de sujeción en inodoros y bañeras. Los pisos deben estar secos y los sanitarios bien pegados al suelo o la pared.

El termostato de agua caliente debe fijarse por debajo de los 50 grados centígrados y, de todas formas, es preciso probar la temperatura antes del baño del niño.

Los espejos no deben llegar al piso, así se puede evitar que se rompan por golpes o colisiones.

La instalación eléctrica debe ser segura y deben incluir disyuntor. Los enchufes, secadores eléctricos de cabello, los calefactores y los armarios deben estar en lugares altos. Hay que evitar usar muebles móviles en los baños. “Nunca hay que dejar solos a los niños en la bañera y menos con el grifo del agua abierto. Un bebé nunca tiene que quedar solo en un baño.

Otros accidentes que pueden producirse en baño son caídas por suelos resbalosos y golpes en miembros por caída de la tapa del inodoro.


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