Especialistas alertan sobre la mortalidad infantil y materna.

Proponen implementar el modelo de la atención prenatal domiciliaria y un nuevo esquema de control prenatal propuesto por la OMS.

Córdoba, Argentina, lunes 22 de diciembre de 2003. La Maestría en Salud Materno Infantil de la Universidad Nacional de Córdoba alertó sobre los índices de mortalidad infantil y materna existentes en Córdoba y Argentina. Además propuso la implementación de un  modelo basado en la atención prenatal domiciliaria y en la utilización del Nuevo Modelo de Atención Prenatal de la OMS, para disminuir esas tasas de mortalidad. Ricardo Rizzi, especialista en Obstetricia y docente de la Maestría en Salud Materno Infantil, indicó que las actuales tasas de mortalidad materna e infantil en nuestro país “son vergonzosas, porque las muertes de niños provocadas por infecciones respiratorias, intestinales o desnutrición y las producidas en mujeres embarazadas, durante el parto o puerperio, por hipertensión, sepsis o hemorragias, podrían evitarse. La tasa de mortalidad materna en Argentina “es de 35 por cada 100 mil nacidos vivos mientras que en los países escandinavos, es de 4 o 5 muertes por cada 100 mil nacidos vivos. En tanto la mortalidad infantil en Argentina es de 16.6 por 1000 nacidos vivos, mientras que en los países escandinavos es de 7 y 8 por cada 1000 nacidos vivos”. 

El informe de la OMS sobre la Situación de la Salud Argentina 2003 señala que “revertir la inequidad equivale a brindar acceso. De nada vale aumentar la inversión en salud si una madre que vive en las áreas rurales del interior no puede llegar a un centro de vacunación, no tiene un adecuado control perinatal para su bebé o no puede hacer consultas preventivas para sus hijos menores de cinco años. Las tasas de mortalidad materna e infantil descendieron desde los años 1990 y 1991, la mortalidad materna se estabilizó desde 1994, en torno a las cuatro muertes por cada 10.000 nacidos vivos. Sin embargo, las jurisdicciones con mayor ingreso per capita tienen una tasa de mortalidad infantil de 10, 9 por mil nacidos vivos frente a los 21, 7 de las jurisdicciones más pobres. Los niños argentinos siguen muriendo con trastornos relacionados con la duración del embarazo, desnutrición, diarrea, dificultades respiratorias del recién nacido, y malformaciones congénitas del corazón. Dos tercios de las muertes infantiles son neonatales. En el año 2000, 6 de cada 10 muertes de recién nacidos podrían haberse evitado con un buen control del embarazo, una adecuada atención del parto, y diagnóstico y tratamiento precoz. En todas las provincias argentinas, por lo menos uno de cada dos muertes de niños podrían evitarse”. Ricardo Rizzi advirtió que en un país como Argentina que gasta ingentes sumas de dinero en el sector de la salud “es inaceptable que existan estos índices de mortalidad infantil y materna” porque “cualquier número de muertes infantiles que no sean provocados por accidentes, enfermedades terminales o malformaciones congénitas, siempre serán una cifra alta”.

La Atención prenatal domiciliaria.

Ricardo Rizzi explicó que “a pesar de los esfuerzos gubernamentales por mejorar la cantidad y calidad de la atención prenatal, imprescindible para disminuir el riesgo materno-feto-neonatal, la realidad muestra que casi un 30 por ciento de las mujeres llegan al parto sin atención previa o con solo una consulta, lo que de por sí constituye un fuerte factor de riesgo para enfermar y morir o para tener hijos prematuros o con bajos pesos al nacer”. Ricardo Rizzi señaló que “ha llegado la hora de plantearse paradigmas alternativos en salud, como es la atención prenatal domiciliaria, llegando con la atención a la casa de la embarazada  en vez de esperarla en el dispensario o la Maternidad”. y cambiar el actual esquema de cantidad y calidad de consultas, por el modelo propuesto por la OMS, cuyos autores son dos médicos argentinos, José Villar y Guillermo Carroli. Según el especialista la consulta domiciliaria “disminuye costos, humaniza la atención, permite realizar un examen in situ de la realidad social y familiar de la mujer e involucra a todo el grupo familiar en la atención. Además permite aportar instrucción alimentaria, hábitos higiénicos y el control del niño sano, también en el domicilio. No se requiere una gran infraestructura, pero sí una importante motivación del personal comprometido en esta forma de atención sanitaria”. Ricardo Rizzi, indicó que el primer paso para la implementación de este modelo basado en la atención prenatal domiciliaria es que las autoridades sanitarias de las provincias o los municipios implementen “la captación y la capacitación del personal, para luego comenzar con una prueba piloto en una zona o distrito, hasta llegar paulatinamente a la atención masiva de la población”. Por último  Rizzi sostuvo que las muertes evitables constituyen “una verdadera demostración del fracaso social, sanitario y político que se debería revertir lo antes posible en un país democrático donde se promueve la equidad en salud”.

Más información: Maestría en Salud Materno Infantil. Secretaría de Graduados. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Córdoba. Secretaría de la Maestría. Escuela de Enfermería. Primer Piso. Avenida Haya de la Torre s/n. Ciudad Universitaria. Córdoba. Capital. Tel: (0351) 4334028 y 4334043. E-mail: maestria_smi@fcm.unc.edu.ar

Nota: Rosana A. Guerra. Prensa y Difusión. E-mail: rguerra@arnet.com.ar  

Este comunicado de Prensa se publicó en forma incompleta en el Diario la Voz del Interior el 24 de diciembre de 2003.

* Foto: Fuente: "Facts of life" (Foto de UNICEF, Toutounji).


Maestría en Salud Materno Infantil. Web: http://master.fcm.unc.edu.ar
E-mail: maestria_smi@fcm.unc.edu.ar