Incremento de casos de cáncer de cuello de útero en el Hospital Rawson.
El Virus del Papiloma Humano (HPV) y las medidas de prevención.

Por Rosana A. Guerra.

Córdoba, 24 de octubre de 2007. La Maestría en Salud Materno Infantil de la Universidad Nacional de Córdoba, advirtió  sobre un incremento de casos de cáncer de útero producidos por el virus del papiloma humano (VPH) detectados en el Hospital Rawson entre 2004 y 2006.  El servicio de ginecología a cargo de la doctora Olga Díaz, realiza anualmente un promedio de 2000 catastros cito ginecológicos. En 2004 se diagnosticaron 40 pacientes con lesiones preinvasoras y 18 con lesiones invasoras (carcinoma de cervix) producidos por el virus del papiloma humano. Estos resultados motivaron a la residencia de toco ginecología  de dicho hospital a realizar un trabajo denominado:” Diagnóstico de HPV cervical y lesiones asociadas”. El estudio retrospectivo fue realizado en 2005 por los médicos residentes Natalia Giri Cantero, Andrés Del Castillo, Daniela Fantini y las médicas Olga Ortiz y Marta Ledesma. Se consideró el ingreso por catastro cito ginecológico (papaniolao y colposcopía) 2027 pacientes y se detectó que el 8 % presentaban lesiones por HPV, el 47% de bajo grado de malignidad, un 23 % de alto grado de malignidad consideradas como carcinoma in situ de cuello y un 4 % de carcinomas invasores. En este sentido, la encargada docente de la residencia de tocoginecología, Marta Ledesma advirtió: “otro dato revelador fue que en general estas mujeres presentaban otras enfermedades de transmisión sexual asociadas como trichomoniasis , herpes, sífilis o HIV. El problema fue no solo el diagnóstico de estas enfermedades tratables, sino que la paciente después no volvía a la consulta, con todo lo que esto implica para ella y la comunidad. Por esto el servicio de ginecología en conjunto con los médicos responsables del programa de ITS  del hospital Rawson coordinaron acciones preventivas, citando a las pacientes a quienes se les detectó lesiones sospechosas de malignidad para su tratamiento inmediato. En el 2006, de estas 2000 pacientes catastradas se detectaron 69 casos de lesiones de alto grado de malignidad y 35 casos con carcinoma invasivo. “Si bien se nota un ligero incremento de los casos de carcinoma in situ de cuello, no podemos detectar cuáles son los factores que determinan que haya más casos”, agregó Ledesma. La edad promedio de las mujeres estudiadas fue de 30 años, el inicio de las relaciones sexuales de este grupo de pacientes es de 16 años y en general en un 73% tuvieron más de cinco parejas.

-¿Qué es y cómo se transmite?.

El virus del papiloma humano (HPV) es una infección que se puede transmitir de una persona a otra mediante el contacto con la piel y algunos tipos de HPV se propagan mediante el contacto sexual. El HPV transmitido por el contacto sexual puede propagarse durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales por lo que se recomienda limitar el número de parejas sexuales y la utilización del preservativo para las relaciones sexuales vaginales, anales y orales que disminuye el riesgo de contagio. También se recomienda no fumar, porque esta adicción destruye toda la barrera inmunológica cervical genital,  consumir vitamina C, E y A y tener una alimentación saludable.

La principal forma de detección del HPV es a través de la realización de la prueba de papanicolao. La mayoría de las mujeres deberían hacer su primera prueba dentro de un plazo de tres años a partir de la fecha en que empiezan a estar sexualmente activas. “Es recomendable hacerse el examen de papanicolao una vez al año y si la paciente tiene alguna lesión dos veces al año. Cuando una paciente tiene una lesión de HPV se recomienda que no practique sexo oral hasta que la persona o la pareja se someta a un tratamiento. La única forma segura de no contagiarse de HPV es no teniendo relaciones sexuales, pero como esto es difícil entonces si alguno de los miembros de la pareja tiene HPV tiene que usar preservativo al menos seis meses, período que dura el tratamiento” señala Ledesma.

Existen más de treinta tipos de HPV que pueden infectar las áreas genitales de las mujeres o los hombres. Como la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual no hay señales ni síntomas del HPV genital. Sin embargo, algunos tipos de este virus producen la aparición de verrugas que se llaman condilomas acuminados.

Estas elevaciones suaves y húmedas, rosadas o del color de la piel, pueden ser planas o elevadas, únicas o múltiples, pequeñas o grandes y n ciertos casos, tener forma de coliflor. Suelen aparecer tanto en la parte exterior o interior de la vagina o el pene y pueden propagarse a la piel que se encuentra cerca de estos órganos. Pueden crecer alrededor del ano, en la vulva o en el cuello uterino. También en la ingle o en los muslos. Pueden aparecer semanas o meses después del contacto sexual con una persona infectada o puede que no aparezcan. No obstante, las verrugas a menudo pueden tratarse y por lo general no están asociadas al cáncer.

La vacuna.

Los HPV se consideran como la causa principal de cáncer cervical. En 2006, unas 10.000 mujeres en Estados Unidos fueron diagnosticadas con este tipo de cáncer y unas 4.000 morirán a causa de esta enfermedad. Anualmente, el cáncer cervical afecta a cerca de medio millón de mujeres en el mundo y cobra 250.000 vidas. “Existe es una vacuna contra el HPV, la tetravalente, que se la utiliza de manera preventiva entre los 9 y 26 años. El problema es que en nuestro país la vacuna es de alto costo, no es accesible para la comunidad en general y se utiliza en el ámbito privado”, informó Ledesma. La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA), aprobó una vacuna altamente efectiva para prevenir las infecciones con los tipos 16 y 18, dos tipos de HPV “de alto riesgo” que causan el 70 por ciento de los cánceres cervicales, y los tipos 6 y 11, los cuales causan la mayoría, el 90 por ciento de las verrugas genitales.

La Academia Americana de Obstetras y Ginecólogos de Estados Unidos, advierte que la vacuna contra el HPV estimula el sistema inmunitario de la mujer y ayuda a combatir estos tipos de virus del HPV si ésta se expone a ellos. Se administra en tres dosis durante un período de seis meses. Como es más eficaz si se coloca antes de que la mujeres se infecte con el HPV, es mejor si se recibe antes de estar sexualmente activa, por lo que los especialistas recomiendan que se vacunen contra el HPV todas las niñas entre 11 y 12 años, aunque se puede administrar a niñas a la temprana edad de los 9 años. Las niñas y mujeres entre los 13 y 26 años que no han recibido la vacuna o que no han recibido todas las dosis también deben vacunarse. No se recomienda su aplicación en mujeres embarazadas, pero se considera segura para las madres que amamantan. Las mujeres jóvenes pueden recibir la vacuna aún si ya han tenido relaciones sexuales, verrugas genitales, resultados anormales en una prueba de Papanicolao y han sido infectadas con el HPV, porque esta vacuna puede proteger a las mujeres con un tipo de HPV de contraer otros tipos de dichos virus.  Sin embargo, la vacuna podría ser menos eficaz en estos casos. Esta vacuna no se usa para tratar infecciones existentes con el HPV. Además, no es necesario hacerse una prueba para detectar la presencia del HPV antes de recibir la vacuna.

Cáncer de orofaringe en hombres (recuadro).

El HPV es responsable del 70 por ciento de los casos de cáncer de cuello de útero en el mundo y también puede provocar cáncer de la orofaringe en los hombres que practican sexo oral. Por esto los especialistas recomiendan que los hombres deberían vacunarse al igual que las mujeres, según un reciente estudio publicado en la revista Cáncer. Según sus autores los doctores Erich Sturgis y Paul Cinciripini de la Universidad de Texas M. D. Anderson Cancer Center en Houston, para los hombres jóvenes también deberían existir estas vacunas que previenen algunos tipos de HPV. Entre las principales conclusiones del estudio se advierte que el virus 16 es el principal responsable de ciertos cánceres de amígdalas y base de lengua.

Según información difundida por el Instituto Nacional del Cáncer, “los estudios sugieren también que los HPV pueden desempeñar un papel importante en los cánceres de ano, vulva, vagina y cáncer de orofaringe, la parte central de la garganta que incluye el paladar blando, la base de la lengua y las amígdalas. Los datos de varios estudios además indican que la infección por HPV representa un factor de riesgo para el cáncer de pene”.

(*) Periodista.

Esta nota se publicó en forma parcial en el Diario La Voz del Interior.
El miércoles 24 de octubre de 2007 en la sección Salud.

 

 


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