Informe Estimulación Temprana.

11/06/2014. Diario La Voz del Interior. Suplemento Salud.

La importancia de los primeros años.

Columna. Dr. Luis Ahumada*

Las experiencias tempranas y precoces de los bebés con sus padres y cuidadores tienen un impacto crucial en el funcionamiento cerebral y en las conexiones que establecen las neuronas entre sí (Eric Kandel, premio Nobel de Medicina año 2000).

Los primeros años de vida representan el momento más importante del ciclo vital de un individuo y es el período en el cual se configuran las bases del desarrollo social, emocional, intelectual y físico de las personas. Las experiencias que recibe el niño desde la gestación hasta los 6 a 7 años de vida son cruciales para su vida posterior. Por lo tanto, se considera a esta etapa un momento crítico y de oportunidades para el estímulo y promoción de las funciones cerebrales. El vínculo afectivo y la calidad del cuidado del niño serán fundamentales para su desarrollo intelectual y emocional. Además del entorno familiar, factores asociados a las condiciones de vida, educación de los padres, accesibilidad a los servicios de salud, protección social y las distintas formas de organización comunitaria regularán las posibilidades del niño de alcanzar su máximo potencial. El estado y las distintas organizaciones sociales tienen la responsabilidad de disminuir las diferencias existentes (inequidades) entre los distintos niveles sociales y garantizar igualdad de oportunidades para todos los niños.

Durante el embarazo, se establece el primer contacto afectivo entre el bebé y sus padres y el registro de las primeras estimulaciones sensoriales. En esta etapa, es importante atender al cuidado de salud integral de la mujer embarazada. Distintos aspectos como el bienestar psicoemocional, la nutrición, el uso de sustancias tóxicas (alcohol, tabaco, drogas) y las enfermedades maternas (la mayoría prevenibles o tratables) tendrán influencias directas sobre el desarrollo del bebé en gestación.

Luego del nacimiento, además de lograr un vínculo afectivo adecuado con los padres, es importante supervisar la nutrición y el crecimiento del niño. En este aspecto, la lactancia materna presenta beneficios significativos no sólo a nivel emocional e inmunológico, sino también en la futura capacidad de aprendizaje infantil. Además de la lactancia materna exclusiva y una alimentación adecuada, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) viene promoviendo la lectura como herramienta de estimulación del neurodesarrollo en la primera infancia (primeros 6 años de vida). La lectura o narración de cuentos por parte de padres, produce impactos positivos en el desarrollo del lenguaje, la inteligencia y en la estructura emocional del bebe/niño. También la posibilidad de jugar representa un importante estímulo para el cerebro en desarrollo. El juego le permite al niño explorar y entender el mundo que lo rodea y le proporciona un medio para expresar, a través de acciones, sentimientos e ideas.

Por todo lo expuesto, la gestación y la primera infancia son los momentos más importantes para intervenir sobre el cerebro en desarrollo. El estado tiene la importante misión de asegurar igualdad de oportunidades para todos los niños. Diversas acciones de la sociedad, del sistema de salud y de la familia deben estar dirigidas a asegurar un entorno contenedor y estimulante para asegurar que todo niño ?pueda alcanzar su máximo ?potencial.

*Pediatra neonatólogo, presidente de SAP (filial Córdoba).


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